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Introducción
Objetivo
Participantes
Calendario
Menús y precio |
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| Introducción: |
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Red Arrayán Salamanca presenta
las segundas jornadas gastronómicas de Otoño 2004
con el objetivo de dar a conocer la gastronomía popular en
una época en la que la caza y las setas son los ingredientes
estrella.
Dentro de la Asociación Red Arrayán
los restaurantes que participan se encuentran en distintas comarcas
dando lugar a platos características de la zona.
Una de las comarcas con mayor encanto son Las Arribes
del Duero, cuyos profundos valles hacen que estas tierras gocen
de unas condiciones climáticas exclusivas. Su flora y su
fauna, de gran riqueza y diversidad, han dado lugar a la declaración
de Parque Natural de Las Arribes. Dentro de los productos de calidad
que se pueden encontrar en la zona destacan las almendras, los quesos
de oveja, el vino, la carne de cordero, la miel, y el aceite.
Junto a Las Arribes, también en el noroeste,
se encuentra la comarca del Abadengo, que comparte características
y productos. Destacan en este caso los dulces de almendra, ofrecidos
por la cofradía de “Jesús Nazareno” en
San Felices de los Gallegos, el aceite de Ahigal de los Aceiteros
y San Felices y, cómo no, el cordero y los quesos.
Dando un gran salto hacia las sierras de Salamanca
se encuentra La Sierra de Béjar, con cumbres nevadas la mayor
parte de los meses del año, gran abundancia de agua, y riqueza
paisajística. La madera y fruto del castaño son característicos
de la zona, al igual que las carnes de vacuno, ovino, embutidos,
y platos como el Calderillo Bejarano, y el bollo maimón.
La Sierra de Francia, rica en patrimonio histórico,
cultural y etnográfico, es otro de los rincones a destacar
de la provincia. Su gastronomía va unida a las celebraciones
festivas y religiosas. Las castañas, las nueces, la miel,
las cerezas, el cabrito, los vinos, y el aceite, son muy apreciados
por los turistas de la zona.
Entresierras, comarca de transición de marcado
carácter ganadero, justifica la importancia del medio físico
con la variedad de sus paisajes, que determinan la riqueza y economía
de cada zona y, por extensión, la gastronomía.
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