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Según el informe del servicio de Espacios Naturales sobre la inclusión de Quilamas en el Plan de Espacios Naturales Protegidos de Castilla y León, el nuevo parque ocupará un espacio aproximado de 12.000 hectáreas que abarcan, total o parcialmente, 10 términos municipales:
Cilleros de la Bastida, La Bastida, La Rinconada de la
Sierra, Linares de Riofrío, Navarredonda de la
Rinconada, San Esteban de la Sierra, San Miguel de Valero, Valero,
Escurial de la Sierra y Santibáñez de la Sierra.
De esta forma, queda dibujado el primer borrador a la espera de que los municipios implicados eleven sus alegaciones a la Consejería de Medio Ambiente hasta el próximo día 22. Por el momento, San Miguel de Valero ha mostrado su acuerdo con el primer informe, mientras que Valero esperará a la presentación del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales "para reclamar lo que consideremos necesario para mejorar la propuesta", asegura el alcalde Filiberto Oliva.
PLAZO Por parte de la Consejería de Medio Ambiente, se ha asegurado que en un plazo de 16 meses estarán acabados los trámites para poder ejecutar el decreto que permite la creación del parque.
Los técnicos han tenido en cuenta los bancales como "capital que no debería de perderse" y aconsejan que se recuperen cultivos y técnicas perdidas. En cuanto a la vegetación, se tienen en cuenta los bosques de castañales, alcornoques, robledales, encinares y carrascales, matorrales o quejigales, formados por fresnos, almeces y quejigos "que constituyen una mancha de gran interés por su originalidad y escasez dentro del ámbito regional". En relación a la fauna, en este espacio confluyen especies de los mundos atlántico, mediterráneo y eurosiberiano, donde destaca la importancia de la población de aves debido, sobre todo, a las 25 parejas de buitre negro, cigüeña negra, águila real o alimoche. También están presentes las nutrias, el gato montés, tejón, jineta y garduña entre otros. "Además de esto, se señala como un lugar de cierta potencialidad, por los datos históricos, para el establecimiento de la población de lince".
Para la inclusión dentro del Plan de Espacios Naturales se ha tenido muy en cuenta la calidad de las aguas y que, concretamente, "los valles de Las Quilamas y La Palla son una de las zonas menos alteradas de la provincia". La calificación puede ser efectiva en el 2005, tras un retraso de seis años
En el año 1998 se iniciaron los trámites para que el espacio de la sierra de Quilamas se declarara parque natural. En el año 2000, el área se calificó como Zona de Especial Protección de Aves, debido a la presencia de buitres y cigüeñas negras.
Tras las continuas afirmaciones por parte de la Junta de que los trámites de la declaración de parque natural estaban siguiendo su curso, el pasado 4 de abril salió a la luz una sentencia que había paralizado el proceso hacía dos años, por un recurso presentado por un municipio leonés al decreto que aprobaba la inclusión como espacios naturales a Quilamas, Hoces de Vegacervera, Hoces del Alto Ebro y Rubrón y Sierra de la Encina de la Lastra.
Los municipios afectados conocieron la sentencia en este momento y la administración regional comenzó un proceso de rectificación para que la sierra de Quilamas se incluyera dentro del Plan de Espacios Naturales de la Junta de Castilla y León. En algo más de un año concluirán estas tareas, tras redactar el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales y obtener el visto bueno.
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