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El Rosario de la Aurora, celebrado a las seis de la mañana, fue el primer acto religioso con el que los 52 miembros de la Cofradía de La Virgen del Amparo y los vecinos de la localidad de Mieza honraron ayer a su patrona. Debido a la gran devoción que sienten los vecinos por esta imagen son muchas las personas que se trasladan desde diferentes puntos hasta la localidad para participar en esta celebración.
El mayordomo saliente Claudio Paco Hernández fue el encargado de ofrecer el convite al resto de cofrades tras la celebración de la eucaristía y de la procesión por las calles del pueblo. |

La imagen de la Virgen del Amparo,
rodeada de fieles, en un momento
de la procesión. Foto:ENCINAS |
El convite, según mandan los estatutos originales de la cofradía, fundada en el año 1669, ha de estar compuesto de siete clases diferentes de dulces, entre los que destacan los repelaos de almendras de la localidad, y ofrecer a cada cofrade cierta cantidad de vino. Cuantía que se modificó a finales del siglo XIX debido a que debía ser exagerada y en la actualidad también se estudia modificar los estatutos para que las mujeres puedan formar parte de la cofradía.
La celebración del Santo Rosario por la tarde en el que los niños de la localidad recitaron poesías a la Virgen y el tradicional cambio de varas al mayordomo entrante Eduardo Holgado García cerraron los actos.
Tras la celebración del Rosario le tocó el turno al mayordomo entrante convidar a todos los cofrades, de nuevo con la misma cantidad de dulces y de vino. La imagen de madera de la Virgen del Amparo se encontró en un remanso del Duero en el año 1665 y permaneció durante cuatro años prácticamente en el olvido hasta que un párroco hijo de la localidad, Marcos Lorenzo, dio los pasos necesarios para que la Iglesia autorizara la celebración de la fiesta. En el año 1679 los esfuerzos realizados por el sacerdote dieron sus frutos y una Bula Papal de Inocencio XI la autorizó. Desde entonces, cada año los vecinos y cofrades de Mieza continúan celebrando el domingo de la Trinidad, es decir el anterior al Corpus, la fiesta de la Virgen del Amparo con el mismo fervor que el de ayer.
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