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Los vecinos de Mieza dijeron ayer adiós a sus queridas
fiestas patronales en honor a la Virgen del Árbol después de
cinco días de intensa actividad.
Como en jornadas anteriores, los que aguantaron hasta el amanecer se
sumaron al pasacalles festivo, que transita por los todos los
rincones de la localidad nada mas finalizar la verbena nocturna.
El plato fuerte de la jornada fue el del apartado taurino, en el que
destacó para comenzar un encierro por el recinto vallado, que
discurre desde la trasera del Ayuntamiento hasta la plaza de
toros, fueron muchos los corredores locales y foráneos que
lograron completar el recorrido.
Por la tarde continuaron los espectáculos taurinos a los que se le sumó un
parque infantil para disfrute de los más pequeños, como broche
de oro festivo. |